Cuidados preventivos en perros

Revisión veterinaria: ¿cuál es la frecuencia ideal?

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Si tu perro está enfermo, en lo primero que pensás es en llamar al veterinario para pedirle consejo. Probablemente debas acudir a la consulta y sentirás un gran alivio cuando ya lo hayan examinado y haya recibido una buena atención para que se recupere lo antes posible.

Golden retriever tumbado en la hierba con flores amarillas.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando tu mascota se encuentra bien? Como su responsable, ¿cuál es la mejor manera de cuidar a tu perro? ¿Con qué frecuencia hay que llevarlo al veterinario si está sano?

Lo cierto es que existen numerosas razones para llevar a tu mascota al veterinario, algunas de las cuales tal vez te sorprendan. Entonces, ¿cada cuánto se recomienda llevar a tu perro a un control veterinario de rutina?


¿Es suficiente una revisión veterinaria anual para los perros?

Lo habitual es hacer una visita anual al veterinario para vacunar a tu perro, pero esto representa solo una pequeña parte de la consulta. Esta revisión veterinaria es una oportunidad para que le haga una exploración física completa y se asegure de que está sano.

Estas visitas también te permiten comentar cualquier inquietud que puedas tener sobre tu mascota. ¿Tal vez tu perro tiene una verruguita en el hocico o le duele el estómago cuando come ciertos alimentos? Es la ocasión ideal para hablar con tu veterinario y obtener un asesoramiento personalizado y fiable o, sencillamente, para tu tranquilidad.

Ciertos tratamientos preventivos, como la desparasitación y el control de pulgas, a veces también dependen de los controles anuales, ya que el veterinario debe asegurarse de que el medicamento sea adecuado para tu mascota.

Si a tu perro le recetan medicación, seguramente tendrá que acudir a la consulta de forma regular para llevar un control y garantizar que esté bien.

Para algunos perros puede bastar con una revisión al año, pero no dejes pasar tanto tiempo si observás que el tuyo no se comporta como de costumbre.

Las señales de que un perro debe ir al veterinario lo antes posible pueden ser sutiles, pero su dueño es quien mejor puede reconocerlas. Estas pueden variar: un mayor consumo de agua, cambios en los hábitos en cuanto a sus necesidades, pérdida de peso, de vitalidad o signos de dolor o malestar. De hecho, cualquier alteración en la conducta de tu perro puede indicar estrés o dolor, así como otros problemas, como enfermedades hormonales o neurológicas (del cerebro).

Algunas causas comunes de malestar son:


Si notas algún cambio en tu perro (ya sea físico o de comportamiento), por menor que parezca, puede ser un indicio de que deberías llevarlo al veterinario. Cuando manifieste estos signos en casa, aprovecha para grabarlos, ya que es frecuente que su comportamiento en la consulta no sea el habitual. Aunque sea un vídeo hecho con el celular, puede resultar de mucha ayuda para el veterinario, que así podrá comprender mejor tus inquietudes.


¿Es mejor hacerle revisiones periódicas semestrales?

Muchas clínicas veterinarias ofrecen una revisión periódica semestral como parte de su plan de atención médica.

El estado de salud de tu mascota puede variar de manera considerable en 6 meses, sobre todo si ya tiene una edad avanzada.

Durante la visita, el veterinario también podrá asesorarte sobre todo lo que concierne a la salud canina, como odontología, comportamiento, bienestar mental y tratamientos y procedimientos preventivos.

Perro cocker spaniel sentado sobre pasto verde.

Si es la primera vez que tenés perro y está en edad de crecimiento, puede ser difícil procesar tanta información nueva. El personal auxiliar te acompañará a través de las diferentes etapas de desarrollo y podrá asesorarte sobre las necesidades de cada una, así como ofrecerte información sobre nutrición, ejercicio, castración y adiestramiento. Es posible que te comenten problemas comunes específicos de la raza, cómo podés reducir el riesgo para tu perro y qué señales debe tener en cuenta. Dado que se trata de personas con muchos contactos en el mundo canino, también podrán indicarte otros profesionales y grupos de perros de tu zona.


¿Qué conlleva una revisión veterinaria?

Para empezar, el veterinario te preguntará si hay algo que te preocupe sobre tu perro. Es una oportunidad excelente para resolver tus dudas: aprovechala y anotalas de antemano para que no te olvides de nada.

Si tu perro está nervioso o necesita un bozal, advertíselo al veterinario antes de que comience la exploración física. En la consulta muchos perros sufren ansiedad y hasta el más manso, aunque sea sin intención de hacer daño, podría morder como respuesta al miedo o al dolor.  

Cada veterinario lleva a cabo sus exámenes de forma diferente, pero una consulta canina de rutina cubre la misma serie de cuestiones básicas: 

- Aspecto general, postura, vitalidad y comportamiento

- Cabeza, incluidos ojos, oídos, boca y dientes

- Piel, pelaje y ganglios linfáticos

- Movilidad, columna y patas

- Caja torácica (lo que incluye auscultar el corazón y los pulmones con un estetoscopio)

- Palpación abdominal (comprobar a través de la piel los órganos internos mediante una ligera presión)

- Peso y condición física (índice de condición corporal)

- Toma de temperatura (si es necesario)


¿Por qué son importantes estas visitas al veterinario?

En un estudio sobre 100 perros de edad avanzada a los que se sometió a un examen físico de rutina, un número sorprendente padecía afecciones ocultas que sus dueños desconocían1.

Si un problema se detecta a tiempo durante un control de rutina, las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito son mucho mayores.

Tu veterinario puede ofrecerte consejos para que tu perro conserve un buen estado de salud, como, por ejemplo, cepillarle los dientes para evitar futuras extracciones y enfermedades. Si tu mascota presenta algún bulto preocupante, podría tomar muestras durante la consulta y recomendar otras pruebas de detección, como análisis de sangre u orina, esenciales para diagnosticar enfermedades crónicas como el hipotiroidismo o la diabetes.


¿Cómo puedo lograr que las visitas al veterinario sean más llevaderas?

Teniendo en cuenta que, según investigaciones, más del 75 % de los perros tienen miedo a ir al veterinario2, quizás te preguntes si al tuyo le pasa lo mismo y cómo podés contribuir a que la experiencia le resulte menos traumática.

En el futuro, las visitas probablemente sean mucho menos estresantes si tu perro está familiarizado con la consulta y el personal. Mientras esperas al veterinario, es el momento perfecto para que el equipo le ofrezca alguna golosina y lo mime. Llevate sus premios y juguetes favoritos y hacé que la visita sea divertida. También podés ponerle una manta de casa para que se siente mientras estás ahí o incluso terminar la visita con un paseo por algún lugar que le guste.

Si tu perro se pone especialmente nervioso ante las consultas veterinarias, podés preguntar al personal de la clínica si ofrecen visitas de desensibilización.

O quizá te recomienden que recurras a un profesional cualificado en comportamiento animal3 .

Como ves, hay muchas formas de contribuir a que tu perro se sienta más relajado en la consulta. No dudes en pedirle ayuda a tu veterinario si no sabés qué hacer.


Otros beneficios de las revisiones periódicas para los perros

A medida que tu perro crezca o si se pone enfermo, la relación de confianza que hayas establecido con tu veterinario será crucial, ya que tu mascota no solo aceptará mejor su ayuda, sino que incluso disfrutará de la visita. Esto es algo que suele verse en los perros que visitaron con frecuencia al veterinario cuando eran jóvenes y estaban sanos o que asistieron a clases para cachorros con el personal de la clínica.

Tené en cuenta que el equipo auxiliar puede ser una fuente fantástica de consejos sobre todo tipo de cuestiones, desde el miedo a los fuegos artificiales hasta la obesidad. También pueden representar un gran apoyo en momentos difíciles, como el cuidado de mascotas mayores, y avisar al veterinario si hay algún problema importante que requiera más tratamiento o investigación.


Entonces, ¿cada cuánto debe ir MI perro al veterinario?

Si se ha hecho un buen trabajo preliminar desde el principio, los controles periódicos permitirán detectar algunas enfermedades a tiempo o incluso evitarlas, lo cual resultará en una vida más larga, feliz y sana para tu perro. Y en aquellas circunstancias en que esté enfermo o tengas que acudir al veterinario por una emergencia, la experiencia será mucho menos estresante para todos. Al fin y al cabo, es muy probable que entre el personal de la clínica muchos tengan también perros, por lo que entienden perfectamente lo preocupante que puede ser una visita al veterinario y lo importante que es tu compañero para vos.

¿Sabías cuándo le toca la próxima revisión veterinaria a tu perro? Si todavía no pediste cita o si tenés alguna pregunta sobre la salud de tu mascota, hablá con tu veterinario hoy mismo.

Referencias
1. Willems, A., Paepe, D., Marynissen, S., Smets, P., Van de Maele, I., Picavet, P., Duchateau, L., Daminet, S.: (2017). „Results of Screening of Apparently Healthy Senior and Geriatric Dogs.“, Journal of Veterinary Internal Medicine 31(1), 81-92.  

2.
Riemer, S., Heritier, C., Windschnurer, I., Pratsch, L., Arhant, C., Affenzeller, N.: (2021). „A Review on Mitigating Fear and Aggression in Dogs and Cats in a Veterinary Setting.“, Animals 11(1), 158 

3.
Fellowship of Animal Behaviour Clinicians
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